zoologicosLos zoológicos son las únicas cárceles donde sus presos son inocentes. En los zoológicos, los animales son exhibidos como objetos de museo para el entretenimiento de los humanos. A los animales en los zoos se los enjaula de por vida, sin poder interactuar con miembros de su especie. Animales que en su vida natural se trasladan por extensos territorios están condenados a vivir en una jaula toda su vida. Ningún zoo, por más equipado que esté, podrá proveer las mismas condiciones naturales. Por eso, los animales en los zoos sufren de problemas psicológicos debido al cautiverio. A esto se le suma que la mayoría de zoológicos participa en el tráfico de animales silvestres, y no les brinda ningún tipo de calidad de vida a los animales. Muchos, incluso, no forman parte de la ‘exhibición’ permanente, sino que permanecen en jaulas diminutas en depósitos.

Se piensa que los zoos cumplen una función educativa pero no hay nada menos educativo que ver a un animal fuera de su contexto, lejos de su hábitat, lejos de su manada desarrollando comportamientos anormales por su reclusión. El tirar objetos y golpear los barrotes para despertar al animal y generar una reacción en ellos es común en los zoológicos. A los visitantes no les interesa aprender. Tal como está planteado y concebido el zoo, los animales tienen el “deber” de divertir y saciar la curiosidad de las personas.

Sin embargo, la preocupación creciente por los animales ha hecho que algunos zoos en el mundo dejen de adquirir algunos animales (como elefantes, grandes simios) o que, incluso, cierren algunas áreas al público. El camino a seguir es dejar de adquirir nuevos animales y mejorar la calidad de vida de los que no pueden ser reingresados a la vida natural.

El Parque de las Leyendas continua casi con la misma disposición de su distribución inicial en 1967. Han mejorado poquísimos ambientes (el felinario y el ambiente de los osos), pero aún quedan jaulas en la zona internacional donde se tienen grandes animales como la chimpancé Carlita. El año 2005 el Proyecto Gran Simio Internacional solicitó al PATPAL la custodia de Carla para llevarlo a su santuario de chimpancés. Carla sería atendida por personal especializado y podría convivir con otros miembros de su especie. La solicitud fue negada. Lamentablemente, Carla murió el año pasado en la misma jaula donde vivió más de 35 años.

El Patpal junto con Huachipa (zoológico privado) son los únicos zoológicos que tienen grandes animales en sus instalaciones. No hay ninguna entidad que supervise que estos dos zoos tengan estándares mínimos de bienestar animal ni sigan principios internacionales como el de la WAZA asumido por la gran mayoria de zoológicos en el mundo. Ellos son autónomos en cuanto a adquisición de animales, programa de saca, intercambios, etc. Incluso hay casos en los que el Parque ha vendido animales a circos. En provincias, los zoológicos (como los de Huancayo y Pucallpa) mantienen a sus animales en condiciones miserables.

Existen varios zoos pequeños sobre todo de animales decomisados, ya que el tráfico de animales silvestres en el Perú es uno de los mayores problemas. No hay lugar donde enviar estos animales nativos que son sacados de su habitat por traficantes. Los zoos no se dan abasto para recibirlos pero tampoco realizan campañas educativas para concientizar al gran público que los visita sobre la problemática del trafico, al contrario, incentivan a las personas la necesidad de poseer un animal en sus casas.

¿Qué puedes hacer?

- No visites los zoos. La demanda de visitantes hace que los zoos sigan adquiriendo más animales y se consolida la idea de que los zoos son necesarios.

- Educa a tus hijos en la vida natural mediante documentales y libros.

- Participa de las campañas de concienciación hacia las autoridades del PATPAL para que reorienten el zoológico, y se comprometan a no adquirir nuevos animales, y eduquen a la población sobre el tráfico de animales silvestres.